La situación del sector

Situación actual

La economía española se encuentra en un período de fuerte ajuste, en un escenario internacional de tremenda crisis financiera, solvencia, incertidumbre y aversión al riesgo, que se ha trasladado a la economía real, en términos de falta de competitividad y desplome de la edificación residencial, que ya daba muestras de agotamiento desde mediados de 2006 y que se ha visto afectada por la disminución de las expectativas de revalorización.

En España, las vías de penetración de esta descomunal crisis, ha sido la exposición a productos financieros “tóxicos”, el impacto de la crisis inmobiliaria sobre la solvencia (a pesar de la excelente regulación, eficiencia y diversificación de nuestra banca), la crisis de confianza y la necesidad de financiación.

La respuesta de nuestra economía a este panorama se ha manifestado a través de un ajuste brusco del empleo, con una inflación reducida, originada por la moderación de la demanda y unos bajos tipos de interés, que muy posiblemente no se trasladarán íntegramente a los nuevos deudores al aumentarse las primas de riesgo de las instituciones financieras.

Las medidas tomadas por la administración son semejantes a las adoptadas por otros países de nuestro entorno, pero los expertos apuntan a que queda margen de maniobra a través de cinco medidas de impulso fiscal que moderarían la caída de la demanda:

  • Creación de una cuenta de la deuda del sector público compensable con impuestos
  • Adaptar el abono del IVA al cobro de las facturas
  • Incremento del tipo del IVA en al menos 1 punto
  • Reducción de las cotizaciones sociales en al menos 3 puntos
  • Reducción de 5 puntos en el impuesto de sociedades

Medidas de carácter presupuestario, reorientando el gasto hacia inversiones en conservación, reposición, rehabilitación e I+D; y medidas de carácter laboral, como la flexibilización del mercado laboral para los nuevos contratos y la prolongación de la vida laboral.

En 2009, se perciben grandes problemas para obtener financiación, los costes salariales son altos por el problema de la pérdida de economías de escala. Cada vez es más insistente el clamor de expertos tan reconocidos como el profesor Iranzo, recomendando que se restaure la unidad de mercado para no perjudicar la competitividad de nuestro tejido empresarial, vía el reconocimiento por parte de cada comunidad autónoma de las legislaciones de las demás.


Se hace cada vez más urgente una mayor austeridad en el gasto corriente y mejorar el potencial de crecimiento a través del gasto público en inversiones productivas. El mercado tiene que reinventarse para tratar de reconstruir el sector productivo.

La profunda crisis financiera, detonante de la actual situación, y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, no por previsto menos intenso, han impactado sobre el sector constructor, afectando en cadena a la edificación no residencial y en menor medida a la ingeniería civil.

El conjunto de la construcción, después de un ejercicio cuajado de incertidumbres, encara un tercer año consecutivo de descensos en la producción, que afectan a los cuatro subsectores tradicionales, residencial, no residencial, rehabilitación y obra civil, como se ha dicho, que situarán la actividad en niveles acordes con los de una economía en recesión desde el cuarto trimestre de 2008.

El sector de la construcción, ha terminado el ejercicio con una producción total de 193.280 millones de euros y una variación negativa de un 5,1 %, en términos reales, con relación a 2007, (una reducción del 9,1 % en edificación y un aumento del 4,5 % en obra civil), 6,3 puntos menos que la economía nacional en términos de Producto Interior Bruto, que ha sido penalizado en casi un punto por la caída de la construcción. La inversión en construcción (VAB), que representó en 2007 el 18,6 % del PIB, se redujo al 16,6 % del mismo.

En obra civil, que ha proporcionado la energía de base del sector de la construcción, la crisis financiera está ralentizando la puesta en marcha de proyectos ya licitados que requieren que el contratista se provea de financiación hasta el momento de liquidarlos con la administración.

foto
Presa de Casasola en Málaga.

 

La inversión en infraestructuras hará que este subsector mantenga su protagonismo y no es aventurado pensar que en el 2010 y el 2011 volverá a crecer a ritmos superiores a los del PIB. Las actuaciones previstas en el PEIT, supondrán la base del crecimiento de la obra civil.

La edificación de viviendas acusa la falta de financiación que reactive la compraventa y la puesta en marcha de nuevas promociones. Además el número de viviendas disponibles en el mercado ha sido superado por las expectativas, debido a la inercia de las promociones en curso durante 2008. Por tanto, en un contexto de alta oferta y una demanda muy retraída bajo el peso de las circunstancias, no se puede esperar otra cosa que un severo retroceso de la producción.

El mercado del no residencial, inmerso igualmente en una profunda crisis, ha seguido las pautas del sector en su conjunto y el panorama es igualmente recesivo sin llegar al anómalo desplome del residencial en 2008.

Por subsectores, la edificación residencial, el de mayor peso dentro del conjunto de la industria constructora, que representó en 2008 el 32 % del total (11 puntos más que en nuestro entorno, lo que da una idea del recorrido a la baja que tiene por delante esta actividad), arroja un saldo negativo de un 13,5 %. El número de viviendas terminadas ascendió a 615.000, un 4 % menos que en el ejercicio anterior, que creció casi 10 puntos con relación a 2007.

La edificación no residencial ha representado el 16% de la actividad, con una reducción con relación al ejercicio anterior del 6%; y la rehabilitación y mantenimiento de edificios, que supuso el 24 % del total, disminuyó un 4,5 %. Este subsector sigue presentando cifras de inversión 13 puntos por debajo de las homónimas en la UE, debido entre otras razones a que las dificultades financieras de las familias han retraído la demanda, y este efecto no ha sido todavía compensado por los planes públicos de impulso a la rehabilitación.

foto

 

El número de visados en residencial durante 2008 fue de 263.000, inferior en un 60% al ejercicio 2007; este volumen sitúa la demanda en niveles del año 1995. Los visados en edificación no residencial experimentaron una caída del 30%, mientras que el presupuesto de ejecución de los visados de ampliación y reforma desciende un 3% en términos nominales.

La obra civil alcanzó el 28 % del conjunto de la producción total del sector, con un incremento anual con relación al ejercicio anterior del 4,5 %, solo un punto por debajo del de 2007. Es destacable en este subsector el esfuerzo destacado de la Administración General del Estado, que ha evitado su desplome.

España ocupa el cuarto puesto en el mercado de la construcción de la Unión Europea, con el 13,5 % del total, después de Francia con el 19,3 %, Alemania, con el 18,3% y Reino Unido con el 13,8 %.

foto
Autopista Ningbo- Sheng Zhou, China.

En el período 1995-2007 la licitación del conjunto de las administraciones públicas tuvo un crecimiento anual medio superior al 15% en términos corrientes. El pasado ejercicio alcanzó los 40.588,46 millones de euros, un 1% en términos corrientes, por encima del año 2007, con una participación de la Administración General del Estado del 43,7 %, concentrada en obras de carreteras y ferrocarriles, de equipamientos sociales, de urbanización, hidráulicas, etc. (solo el Ministerio de Fomento ha licitado más de un 36 % del total). Las comunidades autónomas han mantenido la inversión, aunque las administraciones locales han descendido casi un 8 %.

El volumen de la licitación correspondiente a concesiones en el conjunto de las administraciones públicas en 2008 se elevó a 4.993 millones de euros (el 12 % del total licitado), lo que representa un 48 % menos que en el 2007.

Un indicador muy revelador del deterioro de la actividad en la construcción nacional, es el consumo aparente de cemento que ha registrado una caída del 23,8 %, primer descenso en los últimos diez años.

El mercado laboral

La población ocupada, que en el sector de la construcción supone un 11,9 % del total, experimentó un descenso del 10,9%, con una media los 2.404.200 empleos, y supone la destrucción de cerca de 300.000. Si se toma como referencia el IV trimestre del año, el empleo se reduce hasta los 2.135.000 y eleva la destrucción de empleo hasta los 560.000.

Los afiliados medios a la seguridad social, del sector de la construcción en noviembre de 2008, alcanzaron 1.996.400 personas, inferior en un 20 por ciento con respecto al mismo mes de 2007, lo que supone retroceder en el nivel de ocupación hasta principios del 2004. Es previsible que en 2009, aunque siga reduciéndose el empleo en la actividad de construcción, el descenso sea algo menos acusado que en 2008.

Previsiones

Las previsiones para el año 2009 apuntan a una tendencia coherente con el ciclo recesivo, con un decrecimiento de la producción global de sector de entre un 8 y un 12 % en términos constantes.

La inversión en infraestructuras es un instrumento fundamental para la dinamización de la economía en períodos de menor actividad y aunque los recursos globales destinados crecen en 2009, por debajo de otras partidas del gasto (un 4,5 %), se consolida la inversión en infraestructuras prevista en los sucesivos Presupuestos Generales del Estado a fin de priorizar la recuperación.

La dotación del Ministerio de Fomento y el Ministerio de Medio Ambiente, sus organismos, entidades públicas, empresas y sociedades estatales contempla una inversión superior al 3,4 por ciento respecto al 2008 en términos corrientes, destinada a la política de Infraestructuras.

El Ministerio de Fomento con un crecimiento nominal de la inversión de un 5,8 %, centrará su actividad en la creación y conservación de nuevas infraestructuras de carreteras, ferrocarriles, puertos y aeropuertos.

El Ministerio de Medio Ambiente y sus organismos autónomos tendrá un decrecimiento del 4,4 % nominal respecto a 2008, destinado a infraestructuras hidráulicas y en el marco de actuaciones medioambientales del programa AGUA.

La edificación residencial se reducirá entre un 21 y un 26 %, lo mismo que la inversión en el sector. Con referencia a la corrección en marcha del sector de la vivienda, se apunta la posibilidad de un proceso largo, hasta que se corrija el desajuste entre demanda y oferta, que va a seguir ampliándose hasta mediados de 2009, a causa de las construcciones de vivienda iniciadas durante 2006 y 2007, cuando todavía no se esperaba un freno del sector de esta magnitud.

Durante el último trimestre de 2009 y el primero de 2010 una parte del exceso de viviendas empezará a ser absorbido por el mercado y durante 2011 el stock de residencial, cifrado por algunos expertos en 600.000 unidades de pisos realmente en venta, se habrá reducido significativamente hasta los niveles de 2005.

En efecto, si se cumplen las previsiones en cuanto a número de nuevos visados y de inicio de viviendas, que se situarán entre 250.000 y 350.000, cifra esta última, capaz de asimilar el mercado en condiciones normales, en 2010 comenzará a despuntar la actividad en residencial, al verse favorecida la demanda por el menor esfuerzo de las familias, debido a la bajada de tipos (si ésta se traslada efectivamente al consumidor, y no aumentan las primas de riesgo) y del precio de los pisos.

Las políticas para reactivar el mercado de alquiler, como la regulación del mercado, la agilización de la resolución de litigios en materia de alquiler y la liberalización de los periodos de alquiler iniciales, serán decisivas.

La edificación no residencial se reducirá entre un 8 y un 12%, lo mismo que la inversión en el sector.

La obra civil seguirá manteniendo el pulso de la actividad constructora. Se espera que la inversión en infraestructuras en el próximo ejercicio alcance un 3% sobre la de 2008.

El gran reto para el 2009 es recuperar la confianza para acortar la duración de la crisis y tratar de que las medidas fiscales adoptadas no hipotequen la consolidación del crecimiento una vez superada la crisis

El régimen concesional seguirá siendo una fuente de actividad para el sector de la construcción La iniciativa privada seguirá aportando su esfuerzo tecnológico y financiero para soportar el déficit inversor tanto en España como en el exterior.

El proceso de internacionalización, fruto del potencial generado durante el ciclo expansivo, ha permitido en la actualidad compensar la reducción del negocio nacional con la presencia en países emergentes en donde las grandes empresas constructoras españolas se han convertido en líderes en mercados inéditos hasta hace menos de una década.

Resultados FCC Construcción 2.008

foto

 

 

Colaboraciones

La situación del sector

 

imprimir páginaDescargar PDF
Suscripción: Si desea recibir el Boletín Informativo de FCC Construcción, pulse aquí.
Contactar: Si desea contactar con nosotros,fccco@fcc.es