El proyecto de la ciudad de la Justicia de Barcelona nace como respuesta a un necesario y adecuado funcionamiento judicial. Se construye en los antiguos terrenos del cuartel de Lepanto, entre los términos municipales de L’Hospitalet de Llobregat y Barcelona.
El Consejo de Gobierno de la Generalitat de Cataluña ha confiado en régimen de concesión a Urbicsa, constituida por FCC, en UTE , la construcción, mantenimiento y explotación de la Ciudad de la Justicia durante un periodo de 35 años, de los edificios D y J destinados a fines comerciales, galería comercial en planta baja y el alquiler de oficinas de la primera a la décima planta, además de la explotación de las 1600 plazas de parking. También se incluye el mantenimiento preventivo, correctivo y sustitutivo de toda la Ciudad de la Justicia.
El proyecto liderado por el arquitecto británico David Chipperfield, y el estudio de arquitectura b720, supone una inversión de más de 321 millones de euros, materializada en una superficie de 232.369 m2. distribuidos en un conjunto de ocho edificios, de diferentes colores, formas y alturas, con un máximo de catorce plantas.
Los edificios
En el aspecto comercial, el conjunto dispondrá de unos 5.000 m², para habilitar como locales comerciales, orientados a satisfacer las necesidades derivadas del funcionamiento de la Ciudad de la Justicia, como restaurantes y cafeterías, farmacias, gestorías, establecimientos de reprografía, de prensa, floristerías, etc. Tanto las oficinas como los comercios se proponen además como elementos que mantengan la vida en el entorno mas allá de los horarios de la actividad judicial.
Las actividades judiciales y las complementarias que se desarrollan en su entorno, implican la presencia de unos 3.000 trabajadores, así como la visita diaria de unas 12.000 personas. Una de las grandes novedades es el establecimiento de tres circuitos de circulación de personas: uno para el personal judicial; otro para detenidos y un tercero para el público.
En definitiva, el concepto de la Ciudad de Justicia, es el de un proyecto emblemático de mejora de la Administración de Justicia de las ciudades de Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat. Se consigue la concentración de las unidades de una misma jurisdicción y se mejora al máximo la aproximación de los espacios judiciales a los ciudadanos.
Su situación geográfica, las buenas comunicaciones y la futura estación del metro de la línea 9, la convertirán en un lugar de cómodo, rápido y fácil acceso.
