Medidas Ambientales en las obras de las Nuevas Calzadas de Despeñaperros

Por Pedro Córdoba, Jefe de Calidad

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Despeñaperros

Conscientes de que la actividad constructiva que realizamos tiene efectos en nuestro entorno, FCC cuenta con un sistema de gestión y planificación medioambiental certificado según UNE-EN ISO 14001, gracias al cual, podemos disminuir la intensidad de la huella de dicha actividad a través de la aplicación de medidas preventivas, correctoras y compensatorias.

Un caso a destacar en la aplicación de estas medidas lo constituyen las actuaciones medioambientales en las obras de las Nuevas Calzadas de Despeñaperros en la Autovía del Sur A-4 llevadas a cabo por FCC, que, por la especial orografía del terreno y el valor de su ecosistema requieren de las mejores prácticas.

Habida cuenta de que las medidas preventivas se han ido aplicando de manera paulatina durante las fases de proyecto y construcción, nos centraremos en presentar las medidas correctoras y compensatorias que se están llevando a cabo en el Parque Natural de Despeñaperros en Jaén, en el marco de la planificación efectiva de FCC para luchar contra la degradación del ecosistema.

A la hora de plantear este tipo de actuaciones, se atiende de manera metódica a varios elementos del terreno: vegetación, la fauna, las vías pecuarias, los ríos y arroyos, etc.

En esta ocasión, las medidas correctoras destinadas a corregir los efectos de la actividad constructiva han prestado especial atención a la recuperación del paisaje y la vegetación. Entre las medidas aplicadas se destacan: la restauración de los vertederos y los caminos de obra mediante la plantación de especies arbustivas y arbóreas. También se realizarán plantaciones de arbustos y otras especies, bajo las superficies alteradas de los viaductos y los pasos de fauna. Por último, motivado por lo accidentado del terreno, se aplicará un tratamiento especial a los taludes y terraplenes mediante hidrosiembra, utilizado en aquellos terrenos en los que las técnicas convencionales son insuficientes para vegetar las laderas.

Las medidas destinadas a compensar el impacto de las obras en el ecosistema se ha clasificado en dos grupos: las realizadas sobre la vegetación y las destinadas a compensar la fauna autóctona. Entre estas últimas, se destacan por su interés ecológico, aquellas acciones destinadas a disminuir la mortalidad del lince por causas no naturales; para ello, se arreglarán pozos, habilitado comederos y bebederos, y mejorado la señalización en carreteras y viales con peligro de atropello. Además, se mejorará el hábitat del lince ibérico mediante desbroces selectivos, construcción de cercados, creación de refugios y control de predadores. En definitiva, se fomentará la protección de áreas exclusivas para este ejemplar mediante la extensión de las siembras de pastizales para conectar las poblaciones del lince, mediante la creación de corredores. También, se incrementarán majanos y conejeras artificiales para aumentar la población del conejo de monte.

Entre las medidas compensatorias realizadas sobre la vegetación, se destaca la restauración morfológica y re-vegetación de la curva de Las Monjas, que actualmente se encuentra fuera de servicio. Además, se realizan esfuerzos para aumentar la población de la centaurea citricolor, especie con gran interés botánico por ser una especie típica de la zona de Sierra Morena y Despeñaperros y encontrarse en la categoría de peligro de extinción según el Ministerio de Medio Ambiente.

Entre las medidas destinadas a la mejora de la vegetación en la zona, destacamos la recogida anual de semillas, la conservación y siembra en el entorno del Parque Natural, la mejora de la vegetación de las riberas del río Despeñaperros, respetando y aumentando los ejemplares ya existentes y la limpieza y retirada de residuos de los cauces del arroyo Cuchareros y el río en el entorno de su intersección con la nueva autovía.

Estas acciones tendrán un seguimiento anual durante los cinco años siguientes a la finalización de las obras previstas para finales de año.