Sostenibilidad en la Construcción. Algunas ideas.
Cada día se tiene una mayor conciencia de las repercusiones que las actividades humanas tienen sobre el entorno, y sus consecuencias en todos los órdenes: social, económico, ambiental o territorial. Algunos de los problemas ambientales que aparecen con frecuencia en la prensa nos afectan especialmente en España: El cambio climático, la desertificación, los procesos erosivos, etc.
La cuestión de qué es realmente sostenible, de verdad, no como un mero recurso retórico, va a protagonizar el debate durante los próximos años. En la construcción de infraestructuras y equipamientos, la Sostenibilidad de las actuaciones va a ser una nueva condición de contorno a la que nos tendremos que adaptar, tanto por razones éticas como para buscar la mejora continua en nuestra actividad profesional.
Para contribuir a este diálogo, comentaremos brevemente algunas ideas que pueden incidir en la actividad de la Construcción.
Aspectos generales.
La Sostenibilidad viene definida por el desarrollo social y económico capaz de generar por tiempo indefinido progreso en la calidad de vida de las personas, conservando la capacidad de renovación de los recursos naturales para seguir generando bienes y servicios.
La Sostenibilidad está asociada a los límites; es decir, a las características no rebasables a escala planetaria del total de recursos disponibles (físicos o biológicos). El agotamiento de estos recursos se produce por su uso o consumo, por la contaminación inherente a la actividad humana, o por ser utilizados como sumideros de residuos. La Naturaleza no es inagotable, ni aun en la hipótesis más optimista de progreso tecno-científico.
El bienestar de las generaciones futuras está condicionado al mantenimiento de la tasa de renovación de los recursos naturales. La destrucción de los recursos no renovables (combustibles fósiles, biodiversidad, suelo) puede ser irreversible si se gastan antes de encontrar recursos o modos de producción alternativos; y los recursos renovables (agua, energía) pueden agotarse por sobreconsumo por encima de su capacidad de renovación o regeneración.
Características
En primer lugar, veremos algunas características que podrían definir un escenario ideal de Sostenibilidad, en las que tiene incidencia la actividad de la Construcción:
- Economía: Consecución de un desarrollo equilibrado, en el que se produzcan oportunidades de empleo, y exista una internalización efectiva de los costes ambientales debidos a los efectos de las actividades humanas sobre el Medio Ambiente, unido a la búsqueda de eficiencia y eficacia, (mejora de procesos, mejores técnicas disponibles, I+D+i, competitividad, etc.).
- Perspectiva social: Consecución de mejoras en la calidad de vida, mediante la puesta en práctica de políticas sociales basadas en la existencia de infraestructuras y equipamientos sociales básicos: vivienda, educación, sanidad, transporte, abastecimientos, energía.
- Defensa de la biodiversidad: Conservación de los ecosistemas; protección de especies y sus hábitats; preservación de los espacios naturales.
- Gestión de los recursos: El consumo de los recursos naturales (agua, combustibles fósiles, energía, suelo, materiales) no debe superar la tasa de renovación en el caso de los recursos renovables, ni poner en peligro la cantidad global de los recursos no renovables.
- Control de la contaminación: Reducción al máximo en origen de todas las formas de contaminación o residuos que puedan afectar a las aguas, la atmósfera o el suelo, para evitar el agotamiento de la capacidad de carga del planeta.
Aspectos concretos
Situados en este escenario, la aplicación de los principios anteriores a la práctica en el campo de la Construcción implicaría hacer especial incidencia en varias ideas:
- Control del proceso: En cada fase del proceso de creación de una nueva Infraestructura debe existir algún instrumento contrastado de control y seguimiento del mismo, basado tanto en las normas legales como en los criterios de la buena práctica profesional. En la fase de Planificación, habrá que contar con la Evaluación Ambiental de Planes y Programas; en la elaboración de Proyectos concretos, con sus correspondientes Evaluaciones de Impacto Ambiental; durante la construcción de la obra, con un adecuado Sistema de Gestión Medioambiental y con el Plan Medioambiental en Obra; y en la explotación, con Planes de Vigilancia Ambiental. La infraestructura será más sostenible en la medida en que todos estos pasos se lleven a cabo con rigor y seguimiento controlado, con indicadores fácilmente medibles que reflejen el grado de calidad ambiental de cada fase.
- Marco adecuado de actuación: Cada vez hay un mayor número de empresas que ponen en práctica este aspecto, implementando en su organización Sistemas de Gestión Ambiental, o que se adhieren a organismos de regulación de la responsabilidad corporativa, para mejorar los aspectos social, económico y ambiental del conjunto de la propia actividad empresarial.
- Tecnología: Plantearse como objetivo que la “mejor tecnología disponible” sea además la “tecnología más sostenible”. Promover el uso de materiales y técnicas locales, que exijan el mínimo transporte
- Internalización de los costes ambientales. Determinar el coste real y la responsabilidad correspondiente que tienen los efectos ambientales de cualquier actividad es un problema aún no totalmente resuelto. Si se llevase a la práctica el principio de “quien contamina paga” estaríamos más cerca de alcanzar una situación de Sostenibilidad. Aquí se presenta una importante oportunidad de involucrar a Clientes, Direcciones de obra y proveedores en la aplicación efectiva de este principio.
- Participación, información. Cada vez es más necesario contar con la máxima participación social de todos los afectados por la construcción de nuevas Infraestructuras. Las últimas leyes (ley 9/2006, de Evaluación Ambiental de Planes y Programas; Ley 27/2006 de Derecho a la información, de participación pública y de acceso a la Justicia en materia de medio ambiente) van en este sentido. En la fase de construcción, la buena gestión del responsable de la ejecución de la obra es fundamental.
- Medidas compensatorias. Dada la incidencia que cualquier Infraestructura o equipamiento producen sobre su entorno, será necesario cuidar al máximo este aspecto, para que los efectos negativos ocasionados por la ejecución de la obra sean mínimos. Siempre habrá que intentar llevar a cabo el máximo de medidas correctoras o compensatorias, incluso más allá de las incluidas en el Proyecto.
- Respeto a los procesos naturales: conservación de ecosistemas; protección de las especies afectadas (sobre todo si pertenecen a alguna categoría de especies en peligro, o amenazadas de extinción), y de sus hábitats naturales; medidas complementarias en zonas con grados especiales de protección, masas forestales, etc. Comprobar especialmente la posible incidencia de la obra sobre la diversidad biológica y funcional del territorio en que se asienta.
- Estética. La Sociedad es cada vez más exigente en este aspecto, en muchos casos con importante apoyo legal (pensemos en la incidencia de las obras sobre temas arqueológicos, históricos, paleontológicos, así como en la importancia de un desarrollo equilibrado en zonas urbanas.). Tanto en las fases de proyecto como en las de ejecución y explotación, es necesario tener en cuenta la interacción de la obra sobre el paisaje (natural o urbanizado) que la rodea y tomar las medidas necesarias para una mejor relación entre ambos.
- Gestión del Agua: La incidencia de la actividad de la Construcción sobre el agua no es, cuantitativamente tan importante como la de otros sectores (agricultura, industria, o consumo doméstico); pero es necesario tenerla en cuenta, dado que constituye un factor más en la agregación de efectos sobre el Medio Ambiente. El efecto final sobre cualquier aspecto ambiental es la resultante de una multitud de impactos o efectos procedentes de todos los sectores de actividad humana; y los problemas ambientales pueden agravarse cuando dichos efectos son permanentes o acumulativos. Por este motivo, será necesario establecer planes que contribuyan al ahorro de agua durante la ejecución de la obra; asimismo, tratar de que la contaminación producida por cualquier vertido sobre los cauces naturales de agua (ríos, lagos, acuíferos, zonas de costa) sea mínima.
- Control de emisiones a la Atmósfera. El efecto invernadero, producido por las emisiones de CO2; la lluvia ácida, motivada por la emisión de gases SOx; el deterioro de la capa de ozono, y los efectos que tienen las emisiones de gases y partículas sobre la salud humana hacen que este aspecto tenga la máxima importancia. Además, en las obras próximas a zonas habitadas, la emisión de partículas, polvo, escombros, etc., puede producir importantes molestias que hay que tratar de reducir al máximo.
- Defensa contra la erosión y la desertificación. Nos encontramos con otro de los principales problemas ambientales; y mucho más en España. Debido a muy diversos factores (talas de árboles o bosque; cambio en los usos del suelo; explotación intensiva en la agricultura, ganadería o industria; contaminación por diversas causas; desvíos de cauces, etc.), se produce la pérdida de la capa de suelo vegetal que hace posible el mantenimiento de la vegetación. A partir de este momento, los fenómenos meteorológicos (lluvia, vientos, corrientes), provocan la erosión del terreno y su posterior arrastre. La consecuencia es que pueden llegar a desertizarse regiones enteras. Es necesario prever medidas que frenen este fenómeno e incluso que lo reviertan, tales como la reforestación o revegetación, así como la recuperación de la capa vegetal de los suelos situados en el área de influencia de la obra.
- Balances hídrico y energético. Es importante tener en cuenta las modificaciones del coeficiente de escorrentía, y del intercambio de agua entre el suelo y la atmósfera en el área de influencia de la obra. Sucede lo mismo con el intercambio térmico entre el suelo ocupado por la obra y el entorno circundante. En ambos casos habrá que estudiar la importancia acumulativa que pueden tener estos fenómenos en zonas con abundancia de infraestructuras, así como en zonas urbanas, donde ambos efectos pueden producir modificaciones importantes que afecten a los microclimas locales y a los ecosistemas próximos.
- Gestión de vertederos. Tratar de reducir en origen la necesidad de transporte a vertedero, reutilizando los excedentes de excavación o escombros; trabajar con vertederos controlados procurando que tengan un grado mínimo de ocupación de suelo.
- Ahorro de los recursos naturales y energéticos. (Agua; materiales; combustibles; fuentes de energía). Otro de los principales problemas que se presentan para la consecución del desarrollo sostenible es el del previsible agotamiento de los recursos naturales y de las fuentes de energía. Para ello, será necesario trabajar con un enfoque de ahorro; pensar en términos de economía de recursos como reto tecnológico. Planificar siempre procesos con el mínimo gasto posible de recursos naturales, sobre todo si son escasos, se pueden agotar aunque sea a largo plazo, o hay que transportarlos desde lejos; y con un balance energético global mínimo. Plantear el análisis de los ciclos de vida (consumos de energía y materiales) en cualquier obra. Buscar una gestión eficaz de los consumos de recursos y energía, bien por mayores eficiencias, por posibles ahorros en las fases del proceso, o por disminución de las necesidades de recursos en origen. Cualquier actuación en obra será más sostenible si promueve ahorros de energía, materiales, suelo o agua; si induce al ahorro de las fuentes energéticas no renovables o escasas, o favorece el uso de energías renovables.
- Prevención de riesgos. Por su incidencia, no sólo en el Medio Ambiente, sino también en la salud humana, la prevención de riesgos en sus diversos aspectos es importante para mejorar la Sostenibilidad. Será más sostenible la obra que incorpore adecuadamente en el desarrollo de su ejecución medidas para la gestión de riesgos (planes de prevención de diversos tipos, planes de emergencia, etc.), y que incluya medidas para la prevención de estos tipos de riesgos: naturales, ambientales, de salud, seguridad en el trabajo, accidentalidad de tráfico.
- Gestión de residuos. Nos encontramos con otro de los problemas ambientales de importancia: la generación de residuos, que obliga a disponer de gran cantidad de vertederos, con el consiguiente consumo energético, problemas de contaminación y ocupación de suelo, sobre todo en las zonas más pobladas. Se estudiará la disminución en la generación de residuos en la ejecución de la obra, mediante diversas alternativas: reducción de residuos en origen, reciclado de residuos, recogidas selectivas, o revalorización de los mismos. También se tratará de aprovechar los materiales existentes en las infraestructuras antiguas para las nuevas.
- Control del ruido. La problemática del ruido asociado al tráfico o a la actividad humana es fundamental, sobre todo en zonas urbanas, o con importante densidad de población. Se estudiarán en detalle las medidas concretas a adoptar para paliar o amortiguar el ruido producido por las actividades de la obra sobre las poblaciones próximas.
- Control de otras contaminaciones: radiológica, térmica, lumínica. Igual que en otros aspectos, se contemplará la elaboración de planes específicos, en los que se adoptarán medidas para evitar los efectos negativos de estos tipos de contaminación.
Sostenibilidad en la ejecución de obra
Indicamos algunos aspectos a tener en cuenta en el Plan Medioambiental de la obra, extraídos de las Guías Medioambientales y los Objetivos de Buenas Prácticas de FCC Construcción:
- Medidas para minimizar la contaminación de los distintos elementos naturales:
- Contaminación atmosférica: Riegos en áreas de circulación y acopios, uso de estabilizantes en caminos; protecciones, filtros, pantallas o humidificadores, limitaciones de velocidad.
- Vertidos a las aguas: Red de saneamiento de la propia obra, balsas de decantación, depuración, tratamiento de vertidos, cunetas, limpiezas, impermeabilizaciones. Reutilización de efluentes y aguas residuales de proceso.
- Tratamiento de residuos: Gestión particularizada de inertes, RSU, saneamiento, RP, envases, chatarra, otros (sanitarios, radiactivos). Clasificación, reutilización, reciclado, almacenamiento, gestión y transporte. Previsión de contenedores y zonas de acopios. Protección de zonas de almacenamiento.
- Protección de suelos: Limitaciones de acceso y ocupación, señalización, impermeabilización, retirada de suelos contaminados, recuperación de la capa vegetal. Reutilización de inertes procedentes de otras obras. Reducción de préstamos y de inertes a vertedero respecto al volumen previsto de Proyecto.
- Disminución de ruidos: Limitaciones de horarios y tráfico, pantallas antirruido, protecciones en maquinaria, revestimientos de goma, planificación de trabajos. Reducción de las afecciones por voladuras.
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Protección de especies: barreras protectoras; replantaciones, trasplantes; traslados de ejemplares; pasos de fauna; revegetación de taludes; riego o recubrimiento de plantaciones próximas; canalización o enterramiento de tendidos aéreos de líneas; reprogramación de actividades.
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Medidas de protección del entorno afectado por la obra durante su ejecución: Paisaje, ecosistemas, hábitats, población afectada, patrimonio histórico, artístico o arqueológico; zonas urbanas; redes de protección; limitación de accesos y áreas ocupadas; limpieza de accesos.
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Restauración del medio natural en las zonas adyacentes a la obra a su terminación, así como reposición de las zonas afectadas (accesos, canteras, acopios, préstamos, vertederos); recuperaciones paisajísticas, de ecosistemas, conectividad de hábitats, flora, fauna, protección de cauces, reposición de servidumbres.
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Mejoras en el proceso constructivo o instalaciones que supongan ahorro energético o de recursos naturales (uso de energías renovables, agua, combustibles fósiles, canteras, préstamos, inertes). Mejoras medioambientales del proyecto inicial. Análisis del ciclo de vida de los materiales utilizados.
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Medidas a adoptar en las Instalaciones fijas y oficinas de obra: Gestión de residuos, control de vertidos, planes de ahorro de energía, agua o papel; aislamiento acústico; iluminación nocturna respetuosa con el medio ambiente.
- Formación Medioambiental del personal de obra, incluyendo al personal propio y a subcontratistas. Reuniones y señalización.
- Relación con partes interesadas. Implicación del Cliente y de la Dirección de Obra en la Gestión Medioambiental. Implicación de proveedores y subcontratistas. Atención de quejas y reclamaciones.
- Planes de Emergencia medioambientales, de prevención de riesgos naturales o sanitarios:
- Medidas contra incendios.
- Protección y señalización de zonas con peligro potencial (depósitos o conducciones enterradas).
- Medidas de protección de zonas inestables, con peligro de erosión o deslizamiento: pedraplenes, bulonados, cunetas, drenes, redes, plantaciones.
- Medidas de emergencia en caso de accidentes, vertidos o inundaciones.

Conclusiones
Las empresas constructoras tienen cada vez más presente las ideas comentadas con anterioridad. En la ejecución de las obras tienen implantados Sistemas de Gestión Ambiental, en los que, en el caso de FCC Construcción, están acompañados de un conjunto de Buenas Prácticas Ambientales, con el objetivo de mejorar los niveles exigidos en la legislación medioambiental, y contribuir a una práctica constructiva más sostenible.
En la perspectiva de obtener una internalización efectiva de los costes originados por los efectos ambientales, sería aconsejable la inclusión en el Proyecto de Construcción de las obras de todas las medidas ambientales adoptadas (Plan Medioambiental de la obra), con la misma estructura y alcance que tiene actualmente el Plan de Seguridad, a semejanza de lo que establece la Ley de Contratos del Estado, que establece la obligatoriedad de incluir un capítulo del proyecto relativo al Plan de Seguridad en obra.
Julio García de Durango
Director del departamento de planificación
FCC Construcción
ver comunicación medioambiental (pdf)